Patricia tiene razón. No se trata de hacerte amigui de la otra chica, sino de que cuanto más la odies y más la culpes a ella, más te autoengañarás, más te compararás con ella y
te empeñarás en creer que él no tenía mala intención (porque la «mala» sería la otra) y serás vulnerable a que tu ex quiera volver a hacerte el lío agitando tus inseguridades.
No caigas en eso, chiqui.