Yo creo que el problema es su autoestima y el no sentirse deseable. Cuando uno se da asco a sí mismo, no comprende que pueda gustarle a los demás.
Yo llegué a pensar que mi exmarido era un obseso sexual por querer hacerlo conmigo, que lo único que quería era meterla en un agujero y ya, porque me veía tan horrible y tan gorda que no podía creer que, cuando me decía «tía buena», lo estuviese diciendo en serio.
Tu chico necesita trabajar su autoestima, y debería ir a terapia.
Mucho ánimo.