Si las quieres, y te quieren, conservalas. Aunque las veas un poco menos, aunque quedes con otra gente. No son una camiseta que se queda vieja y la tiras, son la camiseta que te pones para dormir, te rasca un poco la etiqueta, pero le tienes cariño. Esa no se tira nunca. Te lo digo un poco de broma.
Me separe de las amigas del pueblo por eso, pero me he arrepentido con la edad, porque luego nos hemos vuelto a ver un par de veces, y era como volver al hogar.
Es complicado. Y tal vez cambien o no.
Si tienes paciencia y consigues no hacerte mala sangre, yo no las perdería.