Yo era de las que renegaba de las gafas. Me las pusieron solo para clase y televisión cuando tenía 14 y me quedaban fatal. A base de forzar la vista en clase y por la calle, he acabado con gafas todo el día y con tres dioptrías más de las que tenía. Al final te acabas acostumbrando a las gafas, solo tienes que encontrar unas que te gusten a ti y por la calle puedes usar las lentillas.
Mi madre no se quitaba las lentillas, salvo para dormir, y acabó generándole una alergia que le impidió ponerse lentillas de nuevo. Yo no jugaría con esas cosas y me informaría bien con el oculista. Al venderte las lentillas te informarán del tipo, el tiempo de uso, el líquido para limpiarlas y todas esas cosas.