Me llamo Mónica y mis tías/mi prima adoptaron a una perrita hace unos años y le pusieron Mony y para mí el único problema es que cuando estamos juntos con los perros y llaman a la perra hay veces que contesto yo, porque también hay veces que me llaman Moni a mí.
Quitando eso, me es totalmente indiferente que le hayan puesto ese nombre a un perro.
No te lo tomes como algo malo, es un nombre que les ha gustado y ya está.