Estaba leyendo lo que has puesto y me estaba viendo a mí misma. Yo sí tuve esa oportunidad de darle un beso, un solo beso, y después hizo que me sintiera utilizada, usada, porque «quería a otra», solo necesitaba cariño e iba de flor en flor… Y yo era una flor. Aún sigo queriéndole pero no como antes. He retomado mi vida y tengo un chico maravilloso a mi lado. Aunque sí, a él siempre le echaré de menos, pero al él de cuando éramos más críos, no al de ahora.