También depende mucho de la suerte.
Yo empecé a salir con mi ahora marido porque le hice tilin. A mí no es que me gustara especialmente, era amigable, se podía hablar con él y era atractivo pero a mí no me atraía.
Yo? Pesaba entonces 65 kilos y me sentia gorda, tampoco es que sea guapa ni resultona, tampoco fea, más bien del montón de lo normal, y no es que fuese la alegría de la huerta, es decir, que no era la típica chica encantadora. Pero a él le gusté, y en u a semana empecé a verlo como de ese modo así de…pues oye, tiene su punto, y unos ojazos azules de escándalo, tras unas gafas muy hortearas. En fin. 26 años hace de eso.