Llevo toda mi vida con ansiedad, y más de la mitad con ataques constantes, así que te entiendo bastante bien. He llegado a temer de verdad no saber distinguir qué es real y qué no, si sigo soñando, y si sueño, si podré despertar… Es algo que todavía me pasa a día de hoy, aunque he conseguido controlar más los ataques. Mi problema de fondo también es falta de estima y seguridad; quiero hacer muchas cosas, pero, al contrario que tú, casi nunca logro alcanzarlas, para los demás debo parecer una fracasada, así me fustigo mucho emocionalmente. Y, cómo no, pretendo superarlo sola. Ais…
Me alegro de que te esté yendo tan bien la terapia y estés encontrando la forma de atenuar el problema.