Yo renuncié a una oportunidad laboral en el extranjero por estar al lado de mi madre enferma y me arrepiento muchísimo. Solo no me arrepiento porque gracias a eso pude abrir los ojos y ver cómo era realmente, que nunca me agradeció nada y que esperaba que fuera su esclava. No digo que eso te vaya a pasar a ti, es una situación muy concreta y personal. Ahora vuelvo a estar fuera, tras 10 años de aquello, y la adaptación es complicada pero creo que es lo mejor. Al final hay que buscarse las habichuelas y ser independiente.