Tu marido no puede “negarte” que hagas algo, eso lo primero. Si quieres trabajar, trabaja, punto. Otra cosa es que tengáis que organizaros diferente, pero lo que no puede pretender es obligarte a quedarte en casa si tú no quieres. Tan simple como eso. Eres LIBRE para decidir sobre tu vida. No eres de su propiedad. Que habíais quedado en otra cosa? Sí, pero eso no quita que tienes derecho a cambiar de opinión y tomar tus propias decisiones. Me parece una actitud muy machista por su parte.