Es que con los comentarios fuera de tono a veces no queda más solución que contestar de forma borde. La próxima vez, porque seguro que la va a haber, contestale: sí, tienes algún problema con eso. No te amilanes ni justifiques, y si le echas valor añade algún comentario no favorable sobre su físico, carácter o características que sea poco favorable añadiendo al final: y a pesar de ello yo no te digo nada.
Fijate en la entrevista de la semana pasada a Sofía Vergara. Ataca, ataca ataca. Hay quien no entiende por las buenas. Ya no eres una niña ni una adolescente para dejarse pisotear.