Yo, como atea, sería totalmente incapaz de compartir mi vida con una persona religiosa (musulmana, católica o la que sea). La gente que tiene fe cree en dogmas, no aplica la razón, y no hay debate posible porque en cualquier tema que tenga relación te chocas con un muro. No existe el intercambio de opiniones ni los acuerdos: es lo que la religión diga. Y con hijos ya ni te cuento, porque si la educación ya puede generar diferencias en cualquier pareja, cuando uno tiene que imponer su opinión porque sí la cosa sale mal seguro, a no ser que tragues con todo.