Pide que respetes su religión o cultura, pero a tí no te respeta que seas atea. Ya directamente te está diciendo que si tenéis hijos los va a inculcar a su religión o cultura, cuando debería ser que sean ellos los que decidan cuando sean mayores. En plan ven a papá rezar y a mamá no, que eligan lo que deseen hacer. Te está manipulando y no lo quieres ver.