Hola. De acuerdo con Adri y Ey. Yo tomé la píldora unos pocos años y en mi caso se me agravó la depresión y la ansiedad, y la libido disminuyó muchísimo, de pasar varias semanas sin ganas de nada, cosa lógica teniendo en cuenta que son reemplazos hormonales, que nos provocan una infertilidad crónica, en vez de cíclica, como es lo normal. Tienen además muchísimos otros riesgos, algunos con consecuencias irreversibles, y no compensan los pocos beneficios. A mí, personalmente, estos métodos me parecen peores que los preservativos, y machistas también, ya que afectan nuestra salud en favor de la comodidad y placer del hombre.