Al principio es todo muy bonito, te comen la oreja con lo que quieres escuchar y cuando ya has caído en sus fauces, empiezan a enseñar la patita y ves en realidad el monstruo que era, todos parecen súper occidentales, modernos y abiertos, hasta que les tocan del tema de su religión, y es ahí cuando no hay marcha atrás, o cedes o tu vida se convierte en un puto infierno, huye ahora que estás a tiempo y no mires atrás