Vamos a decir que tu reacción fue desproporcionada, ya que podrías haberle hecho saber tu malestar de forma más civilizada. Un simple comentario del estilo «pero chiquillo, ¿qué prisa tienes??», acompañado de una buena sonrisa, hubiera sido más eficaz.
Pero sí te diría que a mí me hubiera molestado que se pusieran a recoger la mesa, sin haber terminado de comer. ¿A qué viene tanta prisa? Cada persona tiene su ritmo de comida y respetar eso es taaaaan sencillo…Mientras tú terminas de comer, él habla contigo, se toma su copa, repite postre; disfruta de tu presencia en su casa, en definitiva. ¿Pero realmente era tan urgente recoger? ¿Las prisas de la vida actual, están arrasando con todas esas pequeñas cosas que nos hacen civilizados? ¿Con esos pequeños placeres, como disfrutar de una sobremesa en buena compañía?