Pues, si quieres hacerlo, podrías hacerlo. Si te pones en la situación de tu amiga, no es nada envidiable… Eso sí, si decides hacerlo, haced un contrato en el que ella reconozca la deuda y el tiempo máximo para devolverlo. Si no era necesario, pues fenomenal. Lo bien hecho, bien hecho está… en las buenas y en las malas.