Pues yo no comparto la idea de que dinero y amistad no se mezclan, lo que pasa es que tiene que ser una amistad muy sólida, yo he prestado cantidades de entre 1000 y 5000€ a amigos maravillosos que me las han devuelto de forma responsable en cuanto han podido, por motivos como pagar una operación de un familiar, un gasto veterinario, la entrada a un piso o un viaje. No soy precisamente rica, pero son cantidades que me puedo permitir prestar si se que me las van a devolver y con esos amigos sabía que sí, que removerian cielo y tierra para poderme lo devolver y que me habrían prestado la pasta de haber sido al revés las cosas.
Así que, prestasela o no según tú creas, según sea vuestra amistad, no porque otros digan que la amistad y el dinero no se mezclan.
Un abrazo