Yo siempre digo que, en temas de dinero, no hay que prestar más allá de aquello que estés dispuesta a perder, y en caso de hacerlo, con papeles de por medio.
Como te han dicho, lo mejor que puedes hacer es ofrecerte a acompañarla a la clínica y apoyarla en el proceso. Que ella saque sus números, y si llegado el momento te pide el dinero, valorar si es una cantidad, que en caso de que no te la devuelva, puedes permitirte perder. Si no puedes y sigues queriendo ayudarla pues hazle un préstamo legal que puedas reclamar por el juzgado. Es evidente que nadie quiere llegar a ese extremo, pero si es una buena amiga, no tiene porqué parecerle mal.
Y bueno, que yo no estoy de acuerdo con las que dicen que si prestas dinero acabas perdiendo «el dinero y la amistad», puede ocurrir o no, y si ocurre, pues al menos te das cuenta de con quien te estabas relacionando, porque hay amigos que es mejor no conservar.