No tiene por qué ir mal si de verdad te hace ilusión ir. Kalima ha dado en el clavo: fracasa en la vida la gente que hace daño y lo que no quieras contar, no lo cuentes o das respuestas vagas y a correr (y bailar).
Evidentemente, no faltará gente con trabajazo, pisazo y parejita de niños y no valen más que tú, ni mucho menos. Si te hace ilusión ir, ve y con la cabeza bien alta.