Llevo doce años viviendo sola, desde los 32. Desde niña quise vivir sola, soy muy independiente, trabajo en casa y me encanta estar conmigo misma.
Empecé a vivir sola con 21 años, todavía estudiando. Conviví en pareja de los 25 a los 30,nunca me llegué a acostumbrar, y los dos últimos años de relación dejamos de convivir hasta que le dejé.
Con 33 me compré mi piso. Con 40 conocí a mi pareja actual y no convivimos ni tenemos ninguna intención de hacerlo.
Lo que diga el entorno, muchos los aplauden, a otros les sorprende, me importa muy poco.
Vivir sola es un grandísimo placer que no cambio por nada. Amo a mi pareja pero no necesito compañía constante.