Hola preciosa. Te escribí el día 14. Mantuve muchos días esta pestaña abierta, con la esperanza de volver a leerte. Hoy la he vuelto a buscar, por si acaso, y me alegro tanto, tanto…
Eres una valiente. Enhorabuena. Ya has hecho lo más difícil.
Y lo que te queda, ya lo estás viendo, es bien jodido. Pero la recompensa es maravillosa: VIVIR, con todas las letras, y con tus dos alas enteritas para ser bien libre.
Haz caso de lo que te ha dicho Anónima en el comentario anterior. Sobre todo en lo de no bajar la guardia por si aparece. Porque la nostalgia es terrible. Y, conforme va pasando el tiempo, es muy fácil que caigamos en la trampa de apartar los malos recuerdos y extrañar los buenos que nos dio esa relación. Eso es lo más peligroso de todo. Sé una chica lista y no caigas en ese error.
No estás sola. Te abrazo fuerte, fuerte.
Y no te conozco, pero estoy orgullosísima de ti.