Mi marido no está bautizado y para mí era importante la iglesia, pero también me parecía que él no se bautizara. Así que hicimos un matrimonio por disparidad de culto, que la iglesia lo permite y los dos contentos. Lo comentamos al ir a buscar fecha para la boda en la iglesia y el párroco nos guió en todo el proceso, la verdad es que no es difícil para nada! Solo hay que entregar como un formulario que rellena el cura y firman los contrayentes y el cura se lo presenta al obispado, que es quien tiene que autorizarlo!