Pues tienes que decidir o trabajas la confianza en ti misma o le dejas.
Esa necesidad de que encaje con lo socialmente aceptable nace de ti, igual que nace de ti preocuparte por lo que opinan unos desconocidos de un bar.
Al final es limitar tu vida y experiencias por el qué dirán.
Es injusto que le cargues a él con tu miedo a la desaprobación ajena.
El chico es así o lo aceptas o lo dejas. No hay más.