Nos lo merecíamos, dice. Y el padre de tus hijos también, no?
Mira, te voy a decir las cosas claras: la has cagado.
En tu mente es la gran historia de amor pero la realidad es que estás poniendo en peligro tu familia por jugar a los adolescentes. Ese tipo no te quiere, es el típico perro del hortelano y te va a dar la patada cuando se le crucen los cables y encuentre al próximo amor de su vida.
No seas pava.