Que quiera hablar con tus padres no significa nada.
Confiamos en las personas porque hacen cosas «aparentemente» confiables, cosas para ganar tu confianza.
Yo no iría. Y no lo digo desde la perspectiva de mi edad actual, siempre fui precavida. Y, con tu edad, dependiendo en aquel momento de mis padres, no me hubieran dado permiso ni de broma.
No hay que engancharse a estos encuentros casuales ni darles más significado del que tienen, el de haber pasado un buen rato y nada más.
El resto es fantasear y montarse la película romántica.