Yo no me metería. Su vida, sus decisiones. Si compra un perro y luego se da cuenta de que no le gusta tenerlo, ya apechugará con él, o lo dará a una protectora (con el consiguiente mal rato porque la sociedad la va a juzgar, con razón). Como mucho, yo le diría con educación que se plantee adoptar. Pero no le quitaría la idea de tener un perro, porque eso es ir en contra de lo que ella dice querer y se puede enfadar.