¿Pero cómo lo sabes? Porque yo y mi marido no nos cepillamos los dientes ni en el mismo baño ni a horas similares. Tenemos nuestras manías. Él se los cepilla mientras calienta el agua de la ducha, y yo en momentos distintos. Tal vez él haga lo mismo? Si no, pues haz la mítica de ofrecerle un cepillito de dientes en tu casa, aprende de Carrie Bradshaw.