Por desgracia, yo también veo complicado que te renueven el contrato. Conozco un caso muy similar al tuyo y no acabó muy bien. No quiero juzgarte ni quiero que estas palabras se lean como un reproche, pero es cierto que tenemos una profesión (yo también soy docente) con la que debemos ir con pies de plomo con lo que publicamos en redes sociales. De verdad, no sé cómo lo hacen, pero siempre hay algún alumno que acaba por encontrarte por escondida que estés y, si has colgado algo medianamente comprometido, te aseguro que corre como la pólvora.
Por otra parte los coles católicos llevan eso muy a rajatabla: ellos consideran a sus docentes parte de su imagen y quieren que ésta sea, al menos de cara a la galería, intachable. A fin de cuentas, quieren captar a las familias vendiendo unos valores muy determinados, aunque en algunos casos la realidad sea distinta.
Lo siento por ti. Y ojo con las redes, incluso si acabas en la pública como yo: allí nadie te echa del trabajo ni te juzga, pero, por ejemplo, puedes acabar convertida en un sticker precioso que rule por todos los whatsapp de los alumnos.
Ánimo.