Me vas a disculpar, pero no me creo mucho la versión de tu amiga. O me la creo, pero me sentiría muy decepcionada con su falta de honestidad y su «echar balones fuera».
Como persona con ansiedad crónica, y habiendo pasado varias depresiones, si mi mejor amiga me ofrece montar una sociedad a medias y me pilla en una mala etapa, ni se me pasa por la cabeza no informarla de mi estado y de que solo podré funcionar a un 30% de compromiso y para tareas menos creativas o exigentes, por ejemplo. Hay que ser muy consciente de lo que se puede asumir o no, máxime cuando involucra a otra persona.
Por lo demás, cada vez que vemos algún aspecto nuevo de alguien a quién creíamos conocer, nos toca reevaluar nuestra percepción y volver a encajar las piezas. Para eso necesitas tiempo y el cambio no tiene por qué ser para mal. Es como desromantizar o desidealizar a nuestra pareja, cuando ya llevamos tiempo juntos, para quererla tal como es.