Si no quieres abortar, es obvio lo que debes hacer. Si abortas porque él quiere es algo que se te va a quedar siempre dentro.
Yo he pasado dos abortos involuntarios, uno muy al inicio que fue «fácil» físicamente hablando, y el segundo tuve que tomar las pastillas para abortar. No es plato de buen gusto pasar por un aborto con pastillas. El dolor físico y emocional te lo vas a comer tú, así que eres tú quien ha de decidir si quiere pasar por ello y si en el futuro no vas a pensar cómo hubiera sido ese bebé.