Vengo solo a dar ánimos a la autora. Han pasado unos meses y espero que la situación vaya mejor y hayas podido encontrar la ayuda y apoyo que buscabas, está claro que aquí no lo encontraste.
La situación te sobrepasaba porque eras tú quien tenía que atender y cuidar de todos, y supongo que quienes te han puesto comentarios tan hirientes no se han visto en un posparto cuidando sola a bebé y animales.
En mi casa, mi marido por capricho metió a un segundo perro y no se preocupó en adiestrarlo. Cuando la perra empezó a tener un problema degenerativo de salud (tardamos en detectarlo hasta que hubo síntomas visibles), empezó a haber problemas de jerarquía. Varias visitas a veterinario a que pusieran puntos a la perra, una vez puntos a mí por separarlos estando embarazada… Un drama.
Con el bebé me informé mucho para hacer una presentación adecuada, los he dejado a su ritmo que se acostumbraran a él… si no querían acercarse, no forzaba nada. Nunca dejo al niño sin supervisión con los perros, por él y por ellos. La perra con su dolor de huesos no participa en juegos y se aparta si lo ve alocado, pero lo protege, siempre está pendiente de él y le da besos. El perro, que tuvo algo de celos, lo tiene ya asumido y la situación va mejorando.
Tenemos pendiente hablar con un adiestrador pero por ahora nos es imposible.
No son gatos, pero es lo que puedo aportar.
Mis perros son parte de mi familia y estaban antes que mi hijo, pero mi hijo es mi hijo. Quien dice que con los animales se crea un vínculo y se les quiere, pues sí, claro, pero el que se crea con un hijo no es comparable, de verdad, no es racional, es algo primitivo. Y es por eso por lo que esta madre se había planteado buscarle otra familia al gato, por proteger a su propia cría. Que de verdad, si no se tiene un hijo no se sabe lo que se siente. Es como si tu gata tiene gatitos y cuando vas a tocarlos te ataca, para que me entendáis.