Tengo un par de años menos que tú y te entiendo perfectamente pero no me cambiaría por ninguna veinteañera ahora mismo, también te lo digo. Si pudiera estar en una edad para siempre serían los 45.
En cuanto a lo de señora, a mí siempre me ha pasado al contrario: odio que me digan «señorita», ahora y con 20. Les respondo: yo nací señora; si lo prefieres tb me puedes llamar ‘ama’.
Te recomiendo esta entrevista a Anna Freixas, autora del maravilloso libro «Yo, vieja».