Gracias por vuestras palabras. Respondiendo en particular a Cintia: no, esto no me pasa únicamente cuando bebo. Hay veces que me tomo mis cervezas y estoy tan normal, y otras veces que estoy haciendo cualquier cosa en casa y me pueden dar esos ataques de ansiedad. Detono con cosas que son muy insignificantes, por ejemplo, me sale mal algo que esté cocinando y empiezo a llorar gritando que me odio y que soy inútil, y me pego bofetones fuertes a mí misma. Detrás de todo ello hay frustración.