A mí me vino con 10 y las clases de natación veraniegas en la pisci municipal eran un infierno (entre los comentarios de algunos niños y algunas madres sobre lo «desarrollada» que estaba). Ahora las madres tienen más información que las de hace casi 35 años pero, como ha dicho la compañera, harás bien en estar al quite y no consentir comentarios en plan «ya eres una mujercita» o peores (si cabe).
En cuanto a tampones, a mí siempre me compraron compresas y las pocas veces que probé tampones, era una pvtera mierda. Tienes que acertar con el tamaño, acordarte de que llevas uno puesto en los últimos días (sobre todo cuando se es sexualmente activa) y que a mí, una vez se me salió a medias en mitad de clase de un estornudo y no veas qué incomodidad con el tampón a medio meter/salir en la entrada de la vagina.
Para mí, lo mejor son las compresas o las bragas menstruales, que son más sostenibles además.