No te plantees ninguna pregunta del motivo por qué te ha engañado. Tú no tienes la culpa de nada. Él sabe perfectamente lo que ha hecho y las consecuencias de sus actos.
Si quiere saber de tu vida que te pregunte directamente, pero como el cobarde que es no se atreve a hacerlo, ya que puedes mandarlo a tomar viento.