Creo que no saber cocinar es el menor de tus problemas, personalmente pienso que el problema es que tu pareja cree que las cosas de la casa son tu responsabilidad cuando no lo son, a no ser que te pague un sueldo las cosas de la casa son de los dos, limpieza, cocina, orden, compra, reparaciones, papeles… Todo… Una cosa es que al tener más tiempo libre te ocupes un poco más y otra muy diferente que te conviertas en la chacha y lo más importante de todo, se ocupe quien se ocupe hay líneas de respeto muy importantes que tu novio está sobrepasando, lo de levantarse porque al señor no le gusta la comida es un gesto de desprecio brutal, lo de poner malas caras con la limpieza también, si no le gusta como haces las cosas tiene varias opciones, o las hace él, o te enseña desde la amabilidad y el respeto, que aquí nadie nace sabiendo y no saber hacer algo no le da derecho a nadie a tratarte como una mierda.
En serio, el problema no es no saber cocinar, sino la forma en que te hace sentir tu pareja, mi pareja no cocina bien y jamás se me ocurre hacer nada de lo que cuentas cuando le salen mal las cosas, lo que digo es como lo puede mejorar y le agradezco su trabajo, igual que el me agradece a mi las cosas que hago.
Que sí, que hay que saber cocinar unos mínimos y bla bla bla, puedes apuntarte a cursos, descargarte aplicaciones, comprar libros de cocina, seguir canales de cocina en redes… Es importante ser independiente, si, pero es más importante saber cuando quien debería quererte y hacerte sentir bien te está tratando mal y haciéndote daño.
Habla con él de como te hace sentir y pon unos límites, dile que no estás dispuesta a tolerar según que cosas solo porque la comida no esté buena, si no le gusta que se vaya a vivir con su madre.
En serio, cuando la relación es sana vivir en pareja no duele, puede haber pequeñas tensiones, pero si te hace sentir como una mierda es que ahí no es. Una buena persona te enseñaría con cariño y se reiría contigo si eres un poco desastre, no te te haría sentir como que no vales nada. Nadie se merece ese trato.
Un abrazo y mucha fuerza