No es de recibo, y yo aprendí a no tolerarlo hace tiempo, que una amiga se enfade por ser consecuente con tus propios gustos, preferencias o momentos vitales. Y mucho menos que te califique o te haga chantaje al respecto.
Si me llamaban amargada o aburrida, decía: pues sí, y qué. Haz tuyos esos comentarios, desactívalos para que te den igual y no dejes de validarte a ti misma.
Con respecto al dinero, no le vuelvas a prestar, así de sencillo.
Repito: no es una tontería, ponte en valor. Alejarte o no, es decisión tuya. Algunas relaciones nos ayudan a conocernos mejor, a hacernos respetar mejor y pueden evolucionar a partir de ahi sin tener que llegar al punto de cortarlas.