CONSIGUE PRUEBAS.
Yo, hasta que unos detectives no me pusieron fotos delante de él entrando en un hotel con otra, era la loca. La que no confiaba.
Yo a mi marido le había pillado en “mentiras tontas” durante años. Absurdeces pero mentiras. Y siempre le daba la vuelta a la tortilla. Sin pruebas en la mano y depende de cómo seas tú de carácter tienes muchas papeletas de creerte cualquier milonga que te cuente “necesitaba airearme e ir solo al coche una hora a la semana a escuchar música. Era mi momento”, por ejemplo y lo único que conseguirás es que se vuelva cauteloso y ponerle en guardia.