Tu marido tiene más razón que un santo, y efectivamente, sois unas niñatas caprichosas, que parece que solo os interesa el piso de papá porque esta en zona buena. Es el dinero de vuestros padres, no el vuestro, y es que ni tan siquiera sabeis hablar sin discutir. Y me imagino que tu marido habrá estallado porque estará hasta el papo de la situación