Por lo que a mi respecta, si fuera tu amiga, creo que muy difícilmente volvería a considerarte mi amiga.
Una cosa es ser sincera, y otra hacer daño. A ver si crees que ella maleduca, perjudica y daña a la persona que más quiere en el mundo y por la que daría su vida. Que a ver si ahora va a resultar que la sinceridad da carta blanca para hacer daño y decir cualquier barbaridad (por honesta y bienintencionada que sea).
La amistad no consiste en decir las cosas a la cara, sino a tener la inteligencia y la delicadeza de hacer lo que creemos mejor para nuestra amiga. A veces será decir la verdad, otras será salir a tomar una copa (¿Le dirías a tu amiga recién divorciada que ha dejado ir al mejor tío que podría encontrar, aunque lo pienses?), otras estar a su lado y darle pequeños consejos. Sentarle y mirarle a los ojos para decirle que es una mala madre no es ni empático ni necesario (¿cómo se hace eso con empatía? ¿cómo se dice eres egoísta, maleducada, tonta e insoportable de manera empática?)
En fin, sincericidio infantiloide.