La historia está en que animarla está muy bien pero también tenías que haberle dicho que le podía dar las calabazas que le ha dado y que pensara en cómo se lo podría tomar, para tomar la decisión de declararse o no. Así ella siente que la has echado a los lobos sin defensas. Habla con ella de cómo se puede gestionar las calabazas, no le quites importancia porque con 14 años eso es una inmensidad.
Para ayudar a los peques, pongámonos las gafas de peques.