Yo estoy en una situación muy muy similar, solo que desde hace 4 meses él ha empezado a sentir atracción por una compañera de trabajo y aunque él lo negaba y yo lo sabía, lo sentía y le decía que no era una amiga más, lo seguía negando. El caso es que la veía clandestinamente contando mentiras porque ya le había dicho que no era una relación de amistad basándome en los hechos: estar chateando desde las 4 de la mañana hasta las 11 de la noche, aprovechar cualquier momento para quedar con ella, a escondidas y en el trabajo. Yo le dije que esa situación, por cómo ellos quedaban, y por un chat que descubrí en el que él, ÉL, flirteaba con ella -ella tiene 32 nos y mi marido 51, yo 49 y llevamos 18 años juntos- estaba haciendo con ella lo mismo que hizo conmigo cuando estaba conquistándome, me decía que no había nada.
Luego empezó a instarme a serle infiel, luego que por qué no podía quedar con ella, que él quería tener una relación paralela, que quería quedar con ella pero no lo hacía porque yo se lo había prohibido. Cuando todo esto empezó, le dije que no era buena idea irse a solas con ella a su casa y que chateara todo el día a todas horas después de estar con ella en el trabajo 8h, y de que la llamara después, los días que yo estaba trabajando hasta tarde, para hablar 2h con ella, ya en casa después del trabajo… Y siguió y siguió haciéndolo, chateando y llamándola, a escondidas, por supuesto (ella vive sola). Yo le dije que no quería tener otras relaciones y que su propuesta de darme via libre para ser infiel era solo una proyección de sus deseos de estar con ella, obviamente. Me lo negó mil veces, me mintió muchísimo, abrió chats ocultos en incluso chats en otras aplicaciones que yo no sabía. El caso es que yo intenté naturalizar la relación para que formara parte de nuestras vidas, invitándola a casa, saludándola afectivamente cuando la veía, etc. Pero él quería mantener eso clandestinamente, no quería introducirla en nuestras vida de familia, como uno hace con un amigo o una amiga, porque le excitaba más y porque tenía miedo que yo me enfadara.
Empezó terapia para tratar y resolver esto y otros problemas de inseguridad y madurez que tiene. Yo empecé terapia para poder trabajar en reconstruir la confianza en él, porque él me ama, lo sé, y ha sido siempre un buen padre y un buen marido, no tengo ninguna duda.
Lo que ocurre es que yo, poco a poco, me he ido poniendo peor, emparanollándome con sus salidas a solas y sus chats continuos. Ha habido mucha manipulación y mentiras por su parte, aunque sí creo que nunca han tenido nada físico, pero lo físico me parece secundario, teniendo en cuenta que pienso que una noche, en ciertos estados, uno puede hacer alguna tontería. También entiendo que le puede pasar a cualquiera lo de enamorarse de una persona que le hace sentir atractivo, interesante, etc. después de tantos años y la inseguridad que tiene debido a mi personalidad: soy una persona segura, sociable, atractiva para mi edad, con un muy buen sueldo y muy apreciada por compañeros y amigos. Él dice que nunca va a poder sentirse validado por mí, pero yo le halago, le abrazo, le escucho, le animo y le valoro sus logros. Durante 10 años tuve que resignarme a no tener sexo con del o tenerlo a regañadientes por su parte, como que yo lo obligaba. Eran situaciones que acababan por ser lamentables e hirientes y lloré muchas veces muchos años y muchas noches. Renuncié a un sexo que deseaba mucho. Pero me merecía la pena porque éramos una familia y pareja bien avenida y no pensaba tirar mi relación, como con otros hombres hice anteriormente, a causa del sexo.
Cuando este romance (infidelidad sentimental se llama) empezó, yo solo le pedía que fuera honesto, porque perdería la confianza en él y eso tiene difícil arreglo. Creo que yo también tengo derecho a decidir lo que quiero y puedo aguantar, y con tantas mentiras estoy en desventaja y me parece injusto. También creo que si él no enfrentaba la verdad, nunca podría tomar una decisión, pues la mentira le ampara en no perder nada, ni a su hijo, ni a mí, ni su relación clandestina.
Todo era muy raro. Desde que intimó con esta chica empezó a ser otra persona, a desearme mucho, a tener sexo conmigo como jamás tuvimos y como jamás podía imaginar que tuviéramos. Eso ya era raro, pero yo soy muy sexual, me gusta el sexo y pensé que, bueno, pues de alguna forma era un plus a nuestra relación y se debía a que había empezado tratamiento. Pero lo cierto es que también me parecía muy extraño.
Hoy, por fin, después de dos días intensos de conversaciones muy profundas pero serenas, logré que enfrentara su engaño y me dijo que hace unos días habían estado en una terraza hablando de los sentimientos que tienen por el otro, de cuándo fue la primera vez que se fijaron el uno en el otro, con lo cual yo me quedé tranquila y satisfecha de poder saber la verdad y tomar decisiones en mi vida en base a la verdad (él tiene, aunque yo lo desconocía, una insana relación con la verdad), y no en base a un montón de mentiras que yo sabía que eran mentiras y él negaba. También me quedé destrozada, pero al menos me destrozaba la verdad, no las mentiras.
Después de 4 meses así, donde mi desconfianza hacia su discurso ha aumentado y mi estado de ansiedad también, he decidido irme de casa durante un tiempo, porque creo que hasta que él no sea capaz de cortar con esa relación por propia iniciativa y decisión, no podemos hacer nada. Es él el que no es capaz de hacerlo desde hace meses y quiere jugar con dos barajas, con la de la seguridad y el amor de la familia, y con la excitación del romance. Así que, aunque mi hijo se va a quedar con él y va a ser muy duro, creo que es la única forma de que se sincere consigo mismo y madure, que enfrente la realidad, la verdadera, la vida real, los actos y sus consecuencias. Porque ahora lo tiene todo y no es capaz de renunciar a ninguna de las dos personas.Después de toda las confesiones me sigue preguntando que si puede quedar con ella, y yo le digo que me voy para que haga lo que quiera, para que reflexione, para que madure y tome decisiones, porque estar con las dos no es una opción.Y creo y espero que esto le haga madurar y saber lo que quiere, porque yo también me puedo enamorar de alguien en estos dos meses, que estaremos en las mismas condiciones. No es sostenible estar juntos en el mismo espacio. Yo estoy tomando antidepresivos y ansiolíticos, él también; esto no es vida y sé que no me lo merezco. Es duro aceptar que tu pareja esté clandestinamente con otra persona, que se desee sexualmente y que además, te mienta durante tanto tiempo. Así que después de los tres meses separados, veremos. Igual no me compensa seguir con él, igual no ha cambiado nada, igual finalmente se acostó con ella. O igual soy yo la que se costó con otro y del no quiere seguir conmigo. Es una pausa para que cada uno sepa lo que hace, se atenga a las consecuencias reales de sus acto y se tomen decisiones que no pudran el futuro. Lo siento mucho por mi hijo, que va a sufrir, pero esa es otra consecuencia de sus actos y tiene que enfrentarla. Se ha distanciado muchísimo de de él desde que empezó esta historia, como si de pronto quisiera liberarse de él de alguna forma.
Otro problema es que ellos dos trabajan en el cole de mi hijo, así que yo me siento humillada ante la comunidad de la escuela porque muchas personas saben cosas (él lo ha contado a algún otro compañero) y estoy segura de que eso no solo lo noto yo, así que tengo que dejar de ir a recoger las notas de mi hijo, participar en los eventos de familias, etc.
Creo que con todo esto, lo mejor que puedo hacer y lo que necesito es alejarme de una situación que me está devorando por dentro y a la vez exigiéndome ser madura por los dos para que él se sienta bien teniéndolo todo y no teniendo que renunciar a nada. Es como una persona con una vida paralela que ha explotado en mis narices y que me hace, inevitablemente, pensar retrospectivamente porque también me ha confesado o he averiguado cosas del pasado que ni imaginaba.
En fin, no sé si esto ayudará a alguna de vosotras, pero solo quiero deciros que solo se vive una vez, que en ciertos momentos hay que pensar en el propio bienestar y la tranquilidad y que si una persona no es capaz de cortar con algo que sabe que es peligroso y pone en riesgo lo que se supone «que más quiere» pero no hace nada real por cortar lo que tiene que cortar, pues hay que tomar decisiones para poner en situación a esa persona, con este perfil psicológico, asuma responsabilidades y enfrente todas sus errores y mentiras.
Y ya acabo. Sed vosotras, mirad por vuestros sueños y vuestras vidas y las de vuestros hijos, pero sin dañaros a vosotras mismas ni a vuestras parejas. Todos somos humanos, pero también todos somos responsables de nuestros actos. Sed las maravillosas mujeres que sois, vitales, empedradas, madres excepcionales y hembras con decisión. Ánimo a todas y no dejéis nunca que ninguna pareja os ningunee, os tome por su madre ni ponga en riesgo vuestra verdadera felicidad.
Besos