Yo viví que mi padre me hablara así y con todo y con eso no me parece ni medio normal (yo era la oveja negra porque protestaba porque no me parecían formas y me las llevé por duplicado).
Así que si lo viví y salí corriendo cada vez que pude, ¿sabes que te voy a decir, no? Que salgas corriendo de ahí como si no hubiera mañana.
Eso sí, al menos este no es un hipócrita como mi padre de lo ancho para mí y lo estrecho para ti.
Por cierto, a todos estos se les llena la boca diciendo lo muchísimo que quieren a sus hijos, pero sin importarles tres pimientos las consecuencias futuras para sus hijos.