A la autora: Si eso es lo que te quita el sueño, pues qué quieres que te diga, no eres consciente de lo afortunada que eres. Revisa de nuevo la última parte de tu texto: “problemas del primer mundo”. Te sugeriría que realmente hicieras un ejercicio de introspección, o que por ejemplo hablases con madres/padres que tienen peques que llevan años en la planta de oncología pediátrica de un hospital, o que tienen hijos con dificultades de desarrollo por enfermedades o que están en una cama sin poder moverse, ni hablar, o con los que no pueden alimentar a sus hijos o con los que no pueden conciliar la vida laboral y la personal, o con aquell@s madres/padres que han perdido a un hijo (que es lo peor que te puede pasar en la vida). Igual así dejarían de quitarte el sueño “problemas” que realmente no lo son. Qué pena de verdad que con lo afortunada que eres, no seas capaz de ver que eso no debería quitarte el sueño