Yo trabajo, desde casa, y si le dedico a las tareas domésticas unas tres horas al día: limpieza y cocina (cocino bien y todo casero, no compro ni un caldo preparado). Ahora, lo doméstico es fácil, no es trabajar en la nasa, por muy cuidadosa y perfectionista que seas, como es mi caso, que hasta perfuno las sábanas diariamente.
Será pesado y alienante para quién no tenga mayores intereses en la vida que casa y televisión y cafés. O si los convivientes no hacen nada y encima no lo agradecen.