Tiene razón tu ginecólogo, el profesional es el y tú una insensata que está encabezonada en su idea, aún a riesgo de poner en peligro a su propio bebé.
Es tu cuerpo claro que sí, niégate a la decisión del ginecólogo y pare de forma natural, en tu casa incluso, y cuando pase una desgracia no podrás echar la culpa a nadie, porque será tu capricho cumplido.