Has sido muy valiente denunciándolo al ayuntamiento y que saliera perdiendo, pero no busques más confrontación directa, él ya ha perdido. De hecho incluso el enfrentamiento verbal también era prescindible.
Hazle caso a tu pareja, él sabe lo peligroso que es un gato acorralado, y más para ese tipo de gente para quienes la vida humana no vale más que un puñado de pesos.