Lo primero, enhorabuena!! A mí también me gustaría tener problemas «tan graves» como que mi suegra me copiara los baños. No hablo de las críticas constantes, que eso sí es harina de otro costal.
Y lo segundo, que no puedes controlar cómo se comporta el otro, pero sí como te comportas tú. Si te destruye la paz sus baños, con no ir a la casa de la playa, arreglado