Las decisiones de los demás nunca son culpa nuestra.
Si estaba mal contigo podría haber intentado dialogar para tratar de entenderte y conocer tus necesidades, ver como mejorar para que las cosas fueran mejor, proponer terapia de pareja… sin embargo lo que eligió fue engañarte y traicionarte.
Se dice que es en los malos momentos cuando se sabe quienes son la auténtica familia, los buenos amigos y los amores verdaderos.